Datos personales

22.12.11







21.12.11




Uno escribe según de lo que huya.


Manuel Jabois. Elmundo.es. 20-12-2011



14.12.11




La memoria nos induce a creer que hemos vivido lo que sólo nos ha pasado.

La avería, de F. Dürrettman. Adaptación: F. Sansegundo.
Dirección: Blanca Portillo. Ayer, Naves del Matadero.



13.12.11




Del no-arte de ver la vida como quien lleva permanentemente gafas de sol.



12.12.11



El día ha salido de nubes entre color turrón y pipas de girasol tostadas. Moja el suelo el parpardeo quieto de una empleada sin guantes que hoy, de nuevo, prueba otro de esos tantos caminos que dicen conducen a Roma.




11.12.11




Del arte de saber decir adiós a tiempo.



9.12.11




Hoy hace seis años y algo menos de frío. Como entonces, la Navidad se ha encendido ya en las calles y en mi bolsillo tintinea el llavero de un portal sin techo ni suelo que nunca se cerrará. Dulce olor a margaritas.



2.12.11




A diferencia de Parra, yo soy más del hoy; mañana para mí es tarde.



1.12.11



Lo queramos o no

sólo tenemos tres alternativas:

el ayer, el presente y el mañana.



Y ni siquiera tres

porque como dice el filósofo

el ayer es ayer

nos pertenece sólo en el recuerdo:

a la rosa que ya se deshojó

no se le puede sacar otro pétalo.



Las cartas por jugar

son solamente dos:

el presente y el día de mañana.



Y ni siquiera dos

porque es un hecho bien establecido

que el presente no existe

sino en la medida en que se hace pasado


y ya pasó...

como la juventud.



En resumidas cuentas

sólo nos va quedando el mañana:

yo levanto mi copa

por ese día que no llega nunca

pero que es lo único

de lo que realmente disponemos.


Último brindis, en Canciones rusas, de Nicanor Parra (Premio Cervantes 2011)




29.11.11




Cambia lo superficial

Cambia también lo profundo

Cambia el modo de pensar

Cambia todo en este mundo



Cambia el clima con los años

Cambia el pastor su rebaño

Y así como todo cambia

Que yo cambie no es extraño



Cambia el más fino brillante

De mano en mano su brillo

Cambia el nido el pajarillo

Cambia el sentir un amante




Cambia el rumbo el caminante

Aunque esto le cause daño

Y así como todo cambia

Que yo cambie no es extraño



Cambia todo cambia...



Cambia el sol en su carrera

Cuando la noche subsiste

Cambia la planta y se viste

De verde en la primavera



Cambia el pelaje la fiera

Cambia el cabello el anciano

Y así como todo cambia

Que yo cambie no es extraño



Pero no cambia mi amor

Por más lejos que me encuentre

Ni el recuerdo ni el dolor

De mi pueblo y de mi gente




Lo que cambió ayer

Tendrá que cambiar mañana

Así como cambio yo

En esta tierra lejana



Cambia todo cambia...



Todo cambia, de Julio Numhauser




28.11.11





Ramón: ElPaís.com, 28-11-2011.



24.11.11





La nariz épica del maestro Brecht frente al teatro Berliner Ensemble.



23.11.11



... esa clase de artistas que miran, se fijan en la gente, pero sólo para escribir o pintar sobre ella. En el fondo, las personas les importan bien poco: las necesitan para crear, pero a veces ni siquiera acaban de estar seguros de que existan de verdad, les sostiene el quijotesco propósito de "combatir la realidad con la ficción" y creen por ejemplo más en la madre de Hamlet que en la locutora de los informativos.


Enrique Vila Matas, ElPaís.com, 19-11-2011.



22.11.11




La vida sin lactosa. Podría ser un lamento o una celebración o un mensaje en clave, o bien el adiós de un suicida o un spot publicitario, o acaso el título de un libro, de una película o de unas memorias si usamos lactosa como nombre propio femenino o como topónimo. Sin embargo, la del principio no es más que una simple e inocente frase elíptica.



21.11.11




La buena noticia del día: MARCOS GIRALT TORRENTE ha ganado el Premio Nacional de Narrativa con "Tiempo de vida": un relato valiente, honesto y valga la redundancia de finísima sutileza de un tiempo de vida, el de su padre, con un título a la manera del "time of life" de los ingleses, cronológico (más que enfático o simbólico), como el autor me comentaría una Noche de los Libros en una conocida librería de Madrid, cuando aún faltaba un tiempo de dos meses para su publicación y durante una conversación que no he olvidado.



19.11.11



Eros-Tánatos, sujeto-objeto, Ying-Yang, Dr. Jekyll-Mr. Hyde.
Me sublevo contra la dualidad imprevisible y descompensada.



18.11.11





Junto al Duero, buscando.



17.11.11




A lo largo de estos años, al menos una vez y en la mayoría de los casos incontables veces:




  1. He quitado y vuelto a poner dos filas de azulejos de la cocina.



  2. Le he cambiado la cerradura a una puerta blindada.


  3. He arreglado la toma de teléfono.


  4. He metido/sacado dobladillos y cosido costuras.


  5. He hecho declaraciones de la renta a parientes y no parientes.


  6. He preparado croquetas, empanadillas, cocido madrileño, estofado de carne, paella...


  7. He cogido rulos y luego peinado.


  8. He comprado y vendido acciones.


  9. He puesto una denuncia en comisaría.


  10. He participado en una representación teatral.


  11. He cuidado un enfermo.


  12. He escrito relatos.


  13. He publicado.


  14. He dado clase.


  15. He comentado textos literarios.


  16. He resuelto expedientes administrativos.


  17. He conducido un coche.


  18. He dirigido una reclamación al ayuntamiento.


  19. He montado un mueble de Ikea.


  20. ...

  21. Son algunos de mis activos para los bancos de tiempo que espero pronto se extenderán.




    16.11.11






    La noche hoy fuera de casa será así, como un pulmón hiperventilado. Dentro de ella, tal vez, el desagüe de la ducha se atascará, olerá a pan tostado para la cena y la línea telefónica AL FIN funcionará.



    15.11.11





    La isla de los muertos, Arnold Böcklin. Alte Nationalgalerie, Berlín.



    14.11.11




    Singing in the blue light.



    13.11.11








    12.11.11



    Ruido y furia estomacal. Poesía del momento.



    11.11.11



    Aunque hoy no llueva, me siento limpia.


    10.11.11




    El sueño duró apenas cinco minutos. Cuando el capitán nos escuchó hablar preguntó si éramos cubanos. Un rato después, nos informaban que debíamos bajar a tierra “el paseo en barco está prohibido para los nacionales en todas las marinas del país”... Mi marido desempolvó su francés y le contó al grupo de europeos lo que estaba ocurriendo. Se miraron extrañados, cuchichearon entre ellos. Ninguno desembarcó –en solidaridad con los excluidos- de aquel tour por las costas de nuestra Isla; a ninguno le resultó intolerable disfrutar de algo que a los nativos nos está vedado.


    Yoani Sánchez, en Generación Y: http://www.desdecuba.com/generaciony/



    9.11.11



    Había un enano que al pasar a nuestro lado nos bisbiseaba obscenidades y sonreía como un sátiro. Luego, el enano desapareció un día tan impreciso como el pasado.


    8.11.11






    Orillas del Spree



    7.11.11




    Debería estar bailando descalza sobre un suelo de esteras; pero estoy aquí, comiendo castañas.



    6.11.11




    No se puede vivir sin aceptar la farsa de la vida.


    En La gata sobre el tejado de zinc



    5.11.11




    Del arte de mojarse para coger peces.



    4.11.11



    Anoche recordé que el primer programa que vi, cuando la tele en color llegó a nuestra casa, fue aquel de los payasos de la tele. Coincidía siempre el programa con los momentos del pan con chorizo de Pamplona o con chopped o, de cuando en cuando, Nocilla o unas onzas de chocolate, los cuales siguieron siendo de color pimentón, rosado, marrón el día en que la tele en color llegó a casa. No así los payasos de la tele, que de pronto volvieron sus grises serenos en rojos vibrantes. Quién iba a imaginar que los payasos de la tele no resultarían ser lo que habían parecido hasta entonces. Lo peor era que se parecían mucho a los de antes, casi idénticos pero, ¡humm!, no eran ellos. Sus rojos, por supuesto, eran bonitos; como fuego, sí, pero fuego frío al que le llevaría aún algún tiempo empastar con el pimentón del chorizo, el rosado del chopped, el marrón de la Nocilla, porque estos vivían desde siempre con nosotros y, en cambio, aquellos payasos de la tele acababan de llegar a casa.




    3.11.11































    Pico Urbión y Playa Pita


    2.11.11




    El aire se ha vuelto otoño y no hay mosquitos en el salón.



    1.11.11




    Del arte de cruzar puentes y estar siempre en la misma orilla.



    26.10.11



    Un lugar es más que una zona. Un lugar está alrededor de algo. Un lugar es la extensión de una presencia o la consecuencia de una acción. Un lugar es lo opuesto a un espacio vacío. Un lugar es donde sucede o ha sucedido algo.

    John Berger, El tamaño de una bolsa


    18.10.11








    Desde el Monte Orhi, Pirineo Francés.



    19.9.11




    Para alcanzar grandes metas, dos cosas son necesarias: un plan y no demasiado tiempo.

    Leonard Bernstein


    18.9.11






    MOMENTUM MAYUMANÁ




    14.9.11



    ¿Para qué son los días?
    En los días vivimos.
    Llegan, nos despiertan
    una y otra vez.
    son para que seamos felices en ellos:
    ¿dónde podríamos vivir sino en los días?

    Los días, de Philiph Larkin



    20.5.11








    19.5.11



    15.5.11




















    Laguna Negra, Soria.


    13.5.11




    Necesitaba mirar algo bello



    12.5.11








    10.5.11



    Son palabras que todos repetimos sintiendo


    como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.


    Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.


    Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.


    Gabriel Celaya, La poesía es un arma cargada de futuro.




    9.5.11











    ¡Yuhuuu, se acercan las vacaciones!


    ¿Tú dónde vas?



    Bansky, de nuevo




    6.5.11








    Bansky outdoors


    5.5.11




    ¿Darías la vida por tu propia vida?

    Hugo Mújica, hace un rato en Escribir el silencio: poétidas del vacío. Fundación Mapfre



    2.5.11





    Sonría, por favor



    30.4.11







    ? ? ? ? ? ? ? ?




    29.4.11









    (...) de los experimentos (incluso de los fallidos) nos beneficiamos todos. En primer lugar, sirven como banco de pruebas donde no sólo un movimiento literario sino la literatura misma nos demuestran sus posibilidades, y no importa que los resultados sean imperfectos, exigentes o marcianos. Por otro lado los experimentos son indicadores de que la literatura está en permanente evolución y de que no nos limitamos a repetir modelos del pasado.





    Jon Bilbao, El País Edición Impresa 28-4-2011



    28.4.11




    Un clown a quien niños traviesos han escondido la nariz roja, el bombacho y los zapatones.




    27.4.11



    Del arte de elegir para equivocarse . . . y acertar.


    26.4.11



    Yo nunca releo mis novelas…
    A menudo es doloroso, ves lo que no conseguiste hacer y el lenguaje que usaste puede resultar un poco embarazoso. Uno no siempre está en buenos términos con sus libros del pasado.


    Phillipe Roth, El País Edición Impresa 26-4-2011


    25.4.11











    Según Pomiane son tres los tipos de invitados que pueden invadir tu casa:

    1) Personas a las que aprecias.
    2) Personas con las que estás obligado a tratar.
    3) Personas a las que detestas.

    Para cada una de estas ocasiones, "preparar, respectivamente, una comida excelente, otra banal o no preparar nada, ya que en el último caso uno comprará algo ya cocinado". Esta distinción es provechosa. Es probable que parezca tacaño y moralista enjuiciar de antemano cuánto aprecias a tus invitados; pero ¿hay algo más desalentador que cocinar bien para un pelmazo que no lo agradece?





    El perfeccionamiento en la cocina, de Julian Barnes





    24.4.11


















    Al otro lado de la lluvia
    Rostros de arenisca nos miraban sin vernos










    20.4.11

    Extraño también el sentimiento de duración
    a la vista de algunas pequeñas cosas,
    cuanto más insignificantes más conmovedoras:
    aquella cuchara
    que me ha acompañado en todas las mudanzas,
    aquella toalla
    que ha estado colgada en los más diversos cuartos de baño,
    la tetera y la silla de enea,
    arrumbadas años y años en el sótano
    o guardadas en alguna parte
    y ahora, al fin, otra vez en su sitio,
    ciertamente un sitio distinto de aquel que les corresponde desde siempre,
    pero sin embargo en el suyo.

    Y al fin:
    feliz aquel que tiene sus lugares de duración;
    ya no será, aunque se haya trasladado para siempre a un país extraño,
    sin perspectivas de volver a su mundo,
    nadie a quien han expulsado de su patria.





    Poema a la duración (fragmento), de Peter Handke




    19.4.11



    Del arte de hacer el payaso y reírse al tiempo.


    18.4.11







    15.4.11



    La suma de debilidades deviene, aunque tributaria, en fuerza.
    La fuerza individual, aunque autárquica, declina y muere.


    11.4.11



    ¿Seguirían siendo los lunes tan jod...mente lunes si no se llamasen lunes?


    9.4.11



    El arte es el indicio o la evidencia de una metamorfosis, de un tránsito entre lo familiar y lo completamente inesperado

    A. Muñoz Molina, El País-Babelia, 2-4-2011



    Que tire la primera piedra quien no transite todo el tiempo entre lo familiar y lo inesperado

    Tú, yo, él y nuestros plurales no somos sino mero arte.



    8.4.11



    Hoy he orientado el timón rumbo a Formentera. Llegaré a ella tras andar la ruta de los días longevos con sabor a horchata.



    7.4.11



    Hace sol y algunos ya han empezado a sacar de los armarios sus caras de buen tiempo.


    6.4.11








    Could you be loved and be loved?


    Yes, I feel reggae today


    3.4.11





    En copa de cristal, tres capas: yogur con frutos rojos, dulce de leche y galletas desmigadas. Días con gusto a postre trisabor.

    1.4.11




    Del arte de morderse la lengua sin sentir dolor




    31.3.11





    ¿Atrochar o rodear? That's the question


    30.3.11



    Como Max Aub, sólo quisiera oír murmullo de agua sobre musgo.


    25.3.11















    Bella


    ausencia




    24.3.11



    Para evitar muertos, mataba.


    Para defender el aire, incendiaba.


    Para secundar al tiempo, atajaba.





    23.3.11








    22.3.11

    Reflejos, lunas contadas en el cristal del parabrisas. Pocos kilómetros antes, fin de una cena para cuatro en un rincón incierto del mundo que, de vuelta a casa, le obliga a mantener la dirección del Lancia en una interminable curva a la derecha, casi idéntica a la parábola que el culo de ella describe por las noches sobre las sábanas.

    18.3.11







    5.3.11

    Ella, entre sueños, se retiró de la frente un mechón suelto. Él vio cómo del mechón se soltaba un cabello negro, resbalaba por el rostro de ella desde la nariz a la barbilla y se lanzaba desde allí como de lo alto de un precipicio. Sin perder detalle le siguió en su recorrido. Al final del trayecto, descansando sobre el pecho de ella, una hebra plateada.

    1.3.11







    26.2.11

    Sólo tenía que observar, ordenar aquellos fotogramas en mi cerebro y dejar que ocurriesen, que nacieran al espacio y al tiempo. Y sucedió. Pasó todo con un dinamismo predecible, como si la realidad fuese un trozo de papel doblado en acordeón y se desdoblase inevitablemente al contacto con el aire, con mi conocimiento, con mi conciencia: Anochecía. El empleado del parque se acercó para vaciar de basura la papelera junto al banco. Dentro estaba yo, que caí fuera de aquel enorme círculo de tierra ni blanco ni negro, y era aún demasiado pequeño para conocer mi nombre y mis apellidos.

    24.1.11






    Las cosas, los objetos me refiero, no lloran, tienen entre ellos ese pacto. Desde el principio, desde siempre. Impasibilidad. Nada de lágrimas. Poca gente que se sepa está al corriente de ello, probablemente porque poca gente pueda imaginarse que entre los objetos sea posible tanta unanimidad. El caso es que ellos, los objetos, al menos en ese aspecto son unánimes. Y leales. Si lo hiciesen, si arrancasen alguna vez a llorar no solo romperían su pacto, también estarían dándoles el gusto a los otros, a nosotros los sujetos, de ver cómo la ecuación del mundo se equilibra y a ambos lados de la igualdad solo y nada más hay llanto.


    22.1.11






    En este blog que empieza, tan sólo impresiones, trazos de lo sentido, encontrado, percibido por su autora.