Datos personales

1.12.11



Lo queramos o no

sólo tenemos tres alternativas:

el ayer, el presente y el mañana.



Y ni siquiera tres

porque como dice el filósofo

el ayer es ayer

nos pertenece sólo en el recuerdo:

a la rosa que ya se deshojó

no se le puede sacar otro pétalo.



Las cartas por jugar

son solamente dos:

el presente y el día de mañana.



Y ni siquiera dos

porque es un hecho bien establecido

que el presente no existe

sino en la medida en que se hace pasado


y ya pasó...

como la juventud.



En resumidas cuentas

sólo nos va quedando el mañana:

yo levanto mi copa

por ese día que no llega nunca

pero que es lo único

de lo que realmente disponemos.


Último brindis, en Canciones rusas, de Nicanor Parra (Premio Cervantes 2011)