Datos personales

28.1.14

REDES

Me aproximé en silencio a la boca del dragón y cosquilleé en su hocico con mis uñas. Dormía. Exhalaba hilos de humo anaranjados, discontinuos, rotos como sueños no cumplidos que quizá en ese instante volvía a soñar. Yo no tenía miedo. Hacía calor a su lado. Extendí mis redes sobre su cuerpo y con ellas le capturé. No tuve miedo. El dragón entreabrió tímidamente los ojos, resopló apenas y volvió a cerrarlos dejando que me acomodara junto a él, a su costado, blando, caliente, todas mis patas bajo las redes.